Dolores

Estaba sentado en una terraza tomándome un café y vi a esta mujer pasar delante mía.
Su presencia me produjo una impresión tremenda.
Mientras yo me decidía a levantarme o no para ir a pedirle una foto, ella se alejaba al mismo tiempo que cruzaba la esquina para desaparecer de mi vista.
En ese momento me bebí el café de un sorbo, le pregunte al camarero cuanto era, coji mis cosas y dejé allí el cambio.
Salí a correr en su busca y la encontré metiendo las llaves del que me imagino sería su portal.
Este es el resultado.